Dic
14

¿La depresión posparto es un signo de trastorno bipolar?
Imprimir
PDF

Traducido del inglés: miércoles, 7 de diciembre, 2011Reuters Health Information Logo

Por Genevra Pittman

NUEVA YORK (Reuters Health) - Las mujeres tratadas por enfermedades psiquiátricas graves, incluida la depresión mayor, justo después de tener un bebé son más propensas a recibir un diagnóstico de trastorno bipolar más adelante que aquellas con un primer problema mental en otra etapa de la vida, demostró un estudio realizado en Dinamarca.

Los autores dijeron que no sabían si algunos casos de depresión posparto o de trastornos similares a la esquizofrenia estaban equivocadamente diagnosticados como trastorno bipolar o si, en realidad, más mujeres con esos diagnósticos iniciales desarrollaron luego trastorno bipolar.

"Nos concentramos en trastornos psiquiátricos graves", dijo la autora del estudio, Trine Munk-Olsen, de la Universidad de Aarhus.

La experta agregó que mientras que "la tristeza posparto" es bastante común, la depresión grave y otros trastornos psiquiátricos agudos que demandan atención hospitalaria o ambulatoria sólo ocurren en una de cada 1.000 nuevas madres.

El trastorno bipolar se caracteriza por la oscilación anímica entre la depresión y la "manía" o excitación excesiva. Suele aparecer en la juventud y el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos estima que afecta unos 6 millones de personas.

El equipo de Munk-Olsen siguió a un grupo de mujeres de Dinamarca durante 15 años, a partir de una primera crisis psiquiátrica, para determinar si la oportunidad, inmediatamente después del parto o no, predecía el diagnóstico del trastorno bipolar.

Con información de los registros de Dinamarca, el equipo halló 120.000 mujeres hospitalizadas o atendidas de manera ambulatoria por una primera crisis de depresión grave u otro problema psiquiátrico en 1970.

De ellas, 2.900 habían tenido esas crisis durante el año posterior al nacimiento del primer hijo.

Durante los 15 años de seguimiento, a unas 3.100 participantes con un diagnóstico inicial distinto se les detectó trastorno bipolar.

Al 14 por ciento de las participantes con una crisis psiquiátrica durante el primer mes después del parto se le diagnosticó trastorno bipolar, comparado con el 4 ó 5 por ciento de las mujeres tratadas por primera vez durante el resto del año posterior al parto o en cualquier otra etapa de la vida.

"Es posible que hayan existido errores diagnósticos en algunos casos; eso no lo podemos descartar, pero es posible que algunas participantes desarrollaran el trastorno bipolar con el tiempo", dijo Munk-Olsen.

Los resultados se traducen en cuatro veces más probabilidad de que un trastorno psiquiátrico durante el primer mes posterior al parto, comparado con el que aparece en cualquier otra etapa de la vida, se transforme en un trastorno bipolar.

En ese grupo, las pacientes hospitalizadas fueron dos veces más propensas que aquellas tratadas de manera ambulatoria a que más adelante se les diagnosticara trastorno bipolar.

"Clínicamente, estos resultados tienen sentido", opinó el doctor Verinder Sharma, psiquiatra de la University of Western Ontario, en Canadá. "Sabemos que el parto puede gatillar el trastorno bipolar", añadió.

Eso, según explicó Sharma, que no participó del estudio, es porque los cambios hormonales del embarazo y la falta de sueño harían que algunas mujeres desarrollen síntomas del trastorno bipolar que podrían diagnosticarse erróneamente como depresión o ansiedad.

"Ignoramos si estas mujeres desarrollan la enfermedad por el parto o si no tener hijos habría evitado la aparición de un episodio de bipolaridad", indicó.

Los resultados tampoco prueban que la depresión posparto, o el parto, causen el trastorno bipolar, y los autores no midieron si la tristeza posparto no tan grave y más común está asociada con la aparición de los síntomas bipolares.

Aun así, el equipo escribe en Archives of General Psychiatry que los síntomas psiquiátricos graves posparto deberían ser parte de la lista de factores de riesgo del trastorno bipolar.

 

 

FUENTE: Archives of General Psychiatry, online 5 de diciembre del 2011

Reuters Health